Emily S. Smith

El monte de la bruja

La historia de un muerto

junio25

Soy ya unos simples guiñapos de carne, arrancados de mi pobre cuerpo. Soy ya algunos huesos mondos, pelados con avidez por los insectos. Soy ya una masa de nada que se desliza inerte por la ciénaga de la memoria. Soy ya un simulacro de lo que fui buscando la eternidad en el olvido.

Ahora, la vida vuelve a bullir en mi interior, el pútrido cenagal da existencia dentro de mí a miles de seres insignificantes que colonizan cada hueco, cada espacio, de manera milimétrica.

Antes, oía las cantarinas risas alejadas, cada vez más lejanas como si nos separara un murallón. Este muro que amortigua los sones alegres hasta ser casi inaudibles. Solamente pasan los sollozos ¿Por qué solamente llegan los llantos hasta los muertos? Mis hermanos, mis padres, mis abuelos vertían amargas lágrimas; todos lanzaron flores blancas a mi ataúd, porque sólo era un niño. Sin embargo al final me arropó la mortaja de tierra, ahora no sé quién soy, tan sólo sé que soy un muerto.

by posted under Retos | No Comments »    

Comments are closed.